Para que haya un verdadero cambio en el ser humano este tiene que conectar con su Ser interno. Para ello hay que armonizar previamente el cuerpo físico, el cuerpo emocional y el cuerpo mental. Si hay dispersión mental o emocional, afecta considerablemente el comportamiento alterando y desequilibrando a la persona. Cuando este ocurre no puede haber armonización y uno vive más intensamente en el mundo exterior. Predominando en todo momento la personalidad. En este caso uno vive bajo la influencia de los pensamientos, ideas (tanto de sí mismo como del mundo), sentimientos, deseos y, consecuentemente no consigue una vida feliz.
La meditación va más allá de una simple técnica, es en realidad, una experiencia profunda de quien somos y nos permite alcanzar estados elevados de conciencia.
Mediante la meditación se consigue relajar el cuerpo físico, serenar las emociones y calmar la mente para poder interiorizar y experimentar el potencial interno del ser humano.
A través de la meditación los centros energéticos inferiores se purifican y los centros superiores se desarrollan, aumentando el cuerpo vital. La capacidad de absorber y distribuir energía provoca que haya una transformación en los tres cuerpos, regulando su funcionamiento y sanación.
Se desarrolla también la intuición y una visión más amplia y real de la existencia
La meditación va más allá de una simple técnica, es en realidad, una experiencia profunda de quien somos y nos permite alcanzar estados elevados de conciencia.
Mediante la meditación se consigue relajar el cuerpo físico, serenar las emociones y calmar la mente para poder interiorizar y experimentar el potencial interno del ser humano.
A través de la meditación los centros energéticos inferiores se purifican y los centros superiores se desarrollan, aumentando el cuerpo vital. La capacidad de absorber y distribuir energía provoca que haya una transformación en los tres cuerpos, regulando su funcionamiento y sanación.
Se desarrolla también la intuición y una visión más amplia y real de la existencia
